
[2009] Niño Sol

La interpretación de este foco sensible de la vitalidad y la naturaleza humana, es el tema del cual se desprende la nueva odisea del Jovenabuelo. Previamente, con el lanzamiento del EP 6123, estos jóvenes abuelos, con hogar en Chile, nos habían entregado una prueba de su sensibilidad, deslizando sus manos con pasión sobre sus instrumentos para arrullar a las más intempestivas conciencias post-rockeras, o bien, instrumentalistas. Y ahora, sin trazar una línea radical de transfiguración de lo que entendemos por "género post-rock", sino más bien en un ensayo de honestidad musical, nos exponen este viaje personal acerca del interior profundo que para ellos configura la meditación acerca del nacimiento, el juego y el aprendizaje, la conciencia y la liberación del ser, y por último, la realización de éste mismo como tal.
Su musicalidad se puede distinguir por su métrica sólida, sus compases son custodiados por superficies de bajos profundos que rescatan hasta la más mínima presencia de agudos rasgueos sutiles de las guitarras, mientras todo el tiempo los platillos son constantemente vueltos resonancia de todo paisaje sonoro que alcanzan a despertar en quien escucha con atención.
Se trata de una búsqueda por uno mismo que en realidad me conmueve personalmente, es un proyecto sincero, afín a las reflexiones de cada uno de los integrantes, a través de la cual nos devuelven de nueva cuenta una composición original, a manera de obsequio íntimo, cálido y solar, de su propio pensar en el mundo.
A modo de invitación, como entremés, les dejo enseguida un pequeño trazo del álbum, justamente mi track preferido.
Niño Sol - 11:22 minutos































